17/01/2019

Ser más flexible

Hace una semana

Ser más flexible

La fase de elongación es una parte fundamental del entrenamiento, aunque no suele dársele la importancia que merece. Conocé por qué los músculos lo necesitan. 

La fase de elongación es una parte fundamental del entrenamiento, aunque no suele dársele la importancia que merece. Conocé por qué los músculos lo necesitan. 

Cuando vamos a entrenar solemos estar muy atentos a cuántos ejercicios les dedicamos a las piernas y a los brazos. Pensamos en qué rutina sería la indicada para trabajar el abdomen. Nos focalizamos en acercarnos a disfrutar de una clase que nos permita bajar los kilitos que tenemos de más... Sin embargo, no siempre le prestamos atención a una parte fundamental del entrenamiento. Una que previene lesiones y que nos da una sensación de placer, de deber hecho, después de nuestro espacio fit. Se trata de la elongación. Un aspecto al que muchas veces no le prestamos la debida atención -porque estamos apurados y queremos empezar ya a entrenar, o bien porque no queremos llegar tarde a otro compromiso- pero que no puede pasar de largo. Por eso, en Olé SportClub te explicamos de qué se trata y por qué no debés salteártela.

“Todo lo rígido se quiebra... Y esto nos hace pensar, ¿es importante tener en cuenta la elongación? La respuesta que debemos tener a manera de conclusión es que sí, ya que estirar nos sirve para cuidar las articulaciones y, fundamentalmente, nuestra columna”, explica Roxana Blanco, profesora de Educación Física de SportClub. “Estirar nuestros músculos requiere de paciencia. Debemos hacerlo paulatinamente, ya que no todos tenemos la misma flexibilidad. Por eso, tomar clases de elongación como Stretching, Yoga o Tai-Chi, nos ayudará a desarrollar nuestra flexibilidad”, explica Roxana. “Cada sesión de estiramiento dependerá de la planificacion que realice el o la profe para su clase y de cuántos grupos musculares va a trabajar”, plantea Roxana, desmembrando la clase. “Lo ideal es tomar estas clases un mínimo de tres veces por semana. Al cabo de 15 días los alumnos notarán que su postura está más erguida, que sus hombros se verán encajados como corresponde y que la espalda estará más liviana”.

Existen varias formas de estiramientos: el pasivo -los que realizamos cuando terminamos de ejercitarnos; buscan generar un estado de relajación-, el activo y el asistido. Este último será con ayuda de un compañero idóneo que colaborará para completar las posturas que sugieren los profes. “En el caso del estiramiento activo, como se hace en algunas artes marciales, no podemos usar demasiada velocidad y movientos cortos: debe ser todo controlado, ubicándonos muy bien en nuestro eje y respetando nuestro umbral de estiramiento sin sentir dolor”, describe Roxana, quien invita a recordar que al momento de entrenar es importante estirar la zona abdominal. “Este grupo muscular es importante trabajarlo debido a que, al estar fortalecido, también nos ayudará a estar alineados. Por algo se encuentra en el centro de nuestro cuerpo”.

El estiramiento también puede practicarse utilizando diferentes elementos del gimnasio. “Están las fitballs -las pelotas grandes-, las bandas elásticas, las sogas y los rolls. Todos estos accesorios ayudarán a que la elongación vaya mejorando paulatinamente. Incluso es recomendable tener alguno en casa para que exista regularidad en el ejercicio del estiramiento”, recomienda Blanco. Estirar es un placer. Hace bien. Cuida tu columna, tus hombros y tus músculos. Protege tu postura. Entonces, no dejes de lado esta importante porción de entrenamiento. ¡Estirá para arriba!

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