22/06/2018

Huracán se metió muy atrás y San Lorenzo le empató el clásico en el final

Hace 3 meses

Huracán se metió muy atrás y San Lorenzo le empató el clásico en el final

Reniero puso el 1-1 en Parque Patricios cuando el partido se terminaba.

Reniero puso el 1-1 en Parque Patricios cuando el partido se terminaba.

Parecía que toda la alegría se quedaba en Parque Patricios. Huracán había sido un poco más en el primer tiempo como para justificar su ventaja, pero de a poco se fue metiendo cada vez más cerca de su arco. Y San Lorenzo le hizo pagar el peligro de esa postura sobre el cierre, cuando algunos en Boedo ya habían empezado a resignarse. El 1-1, al cabo, resultó lo más justo para un clásico jugado a puro fervor.

La primera chance clara fue para Huracán. Iban 9 minutos cuando Matheu burló la marca de Coloccini en un tiro libre y sacó un cabezazo a quemarropa que Navarro manoteó a puro reflejo. Dentro de un desarrollo con muchos cuidados de los dos lados, como es usual en este tipo de partidos, costaba imaginar cuándo iba a volver a aparecer una chance semejante.

Más allá de ese mejor comienzo del Globo, de a poco San Lorenzo empezó a hacer más parejo el trámite e inquietó con un par de pelotas paradas. Y a los 25 se dio la primera polémica, cuando un remate pegó en la mano de Araujo dentro del área y Echenique no sancionó el penal que reclamaba San Lorenzo.

Dentro de un trámite enredado y con más voluntad que ideas, Pussetto aportaba en Huracán la luz de esperanza para encontrar algo de fútbol. En general la acción transcurría lejos de las áreas, pero el delantero dispuso de una chance clara y se encontró con otra gran intervención de Navarro, que le tapó un mano a mano a los 34.

Y sobre el final del primer tiempo, todo lo bueno que generaba Pussetto se volcó en una gran jugada colectiva que movió por primera vez el marcador. El delantero tocó, fue a buscar la descarga, llegó hasta el fondo y desde ahí puso el pase preciso para que en el medio entrara solo Chávez a concretar la diferencia. Justa, porque el local era el que más llegadas había generado. Y por Pussetto, la gran figura del partido hasta ahí.

Con el gol, Huracán adoptó una postura de espera que nunca alteró. Defendía con cuatro y hasta con cinco jugadores, para luego salir de contraataque con la explosión de Pussetto siempre como arma inquietante.

Huracán se metió muy atrás y San Lorenzo le empató el clásico en el final

El goleador Chávez alza a Pussetto, artífice del primer gol. (Foto: Marcelo Carroll)

Mientras tanto, San Lorenzo chocaba y chocaba. A los 31, Biaggio echó mano al banco de suplentes y mandó a la cancha al Pipi Romagnoli para ver si el viejo ídolo tenía la llave para acercarse a Manuel García, el sobrio reemplazante de Marcos Díaz.

Pero de a poco al local se le hizo cada vez más difícil salir del fondo, y San Lorenzo empezó a ver cada vez más probable llevarse algo de Parque Patricios. Echenique ignoró un penal de Pussetto a Barrios, y poco después, otra vez por la izquierda del ataque, golpeó a fondo.

Ya iban 42 cuando Blandi desbordó otra vez por el lado de Chimino y sacó un centro medido al segundo palo, para que Reniero clavara de cabeza el empate inamovible.

Sobre el final albergó la ilusión San Lorenzo de ir por más, pero Piris Da Motta vio la roja y en el último minuto Montenegro resolvió mal en un mano a mano contra Navarro. El 1-1 fue inamovible y, por como se dio el desarrollo, resultó el premio para un San Lorenzo que nunca dejó de buscar y un castigo para un Huracán que, de tanto cuidarse, resignó el ataque.

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